La industria pesquera deja millones de tortugas muertas
Un estudio fundamentado en la recopilación de datos sobre la captura incidental de tortugas marinas en redes de enmalle, palangre y pesca de arrastre en todo el mundo asegura que miles de tortugas mueren cada año como consecuencia de estas prácticas.
Esta investigación denominada "Patrones mundiales de la captura incidental de tortugas marinas" (Global patterns of marine turtle bycatch) , fue realizada por un equipo de investigadores estadounidenses de la División Global de Conservación Marina Internacional de Virginia, el Centro de Conservación Marina de la Universidad de Duke de Carolina del Norte, el Departamento de Biología de la Universidad Estatal de San Diego (California), la Universidad de Richmond y el Laboratorio de Ecología Marina Geoespacial de la Universidad de Duke.
Según el análisis realizado por Bryan Wallace, Sara McDonald y Rebecca Lewison, entre otros, alrededor de 85.000 tortugas marinas murieron entre 1990 y el 2008. Sin embargo, esta cifra es considerada ínfima, debido a que representa menos del 1% total de las flotas pesqueras. Razón por la que los investigadores aseguran que dicho índice podría elevarse a millones.
Aunque la pesca representa una fuente primordial de proteínas para muchas personas, el problema que se está presentando es la captura incidental o no intencionada de otras especies como los elasmobranquios, tortugas, aves y ciertos mamíferos marinos los cuales, al ser capturados muchas veces, terminan con lesiones graves o incluso acaban perdiendo la vida.
Tortugas marinas, especies en peligro crítico
Las tortugas marinas, por ejemplo, son reptiles que aunque están adaptados a la vida en el mar respiran aire, por lo que al ser atrapados en medio de redes mueren generalmente por ahogo.
Según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), "seis de las siete especies de tortugas marinas a nivel mundial están clasificadas como vulnerable o en peligro crítico": La tortuga verde, la tortuga carey, la tortuga laúd, la tortuga lora, la tortuga baula, y la tortuga caretta o cabezona.)
Expertos advierten que "la pesca y la captura incidental de tortugas se reconoce entonces como una gran amenaza para esta especie animal".
Cabe destacar que las tortugas marinas se encuentra en todos los océanos, tanto en aguas tropicales como templadas. Generalmente son animales que emigran de un lugar a otro en busca de alimento y anidación, requiriendo entre 20 a 30 años para madurar sexualmente y reproducirse.
Por ser animales de hábitos reproductorios lentos y estar expuestos a diversas amenazas externas, varias leyes nacionales e internacionales prohíben su captura y comercialización, además ser catalogados como especies en peligro de extinción por diferentes organizaciones, entre ellas la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES) y la UICN, mencionada anteriormente.
Entre las principales amenazas a que se ven expuestas las tortugas marinas están: la captura ilegal de ejemplares adultos en busca de su carne, piel o concha, el saqueo de sus huevos en playas de anidación, la contaminación de las aguas oceánicas, el cambio climático y el avance de la industria turística. Sin embargo, la captura indirecta en las redes de diferentes pesquerías, como las de arrastre usadas para la captura de camarón, las agalleras para tiburón y las palangreras para picudos y atún, constituyen las amenazas más serias y graves.
Datos obtenidos
Estimaciones totales revelaron que los índices más altos de captura incidental de tortugas marinas a través de redes de enmalle, pesca con palangre y redes de arrastre, se dan en la zona del Mediterráneo (30.571 tortugas), seguida del Atlántico Sudoccidental (11.001) y de la región del Océano Indico Occidental (10.563).
Cifras que cambian un poco si desglosamos cada uno de los factores de actividad pesquera involucrados de manera individual, es decir, que el mayor porcentaje de captura incidental de tortugas por medio de redes de enmalle se da en el Caribe (5.971), por pesca con palangre, en el Mediterráneo (28.071) y por redes de arrastre en el Océano Indico Occidental (10.485).
Conclusiones y recomendaciones
Este trabajo, apoyado por la Beca Gordon y la Fundación Betty Moore, termina recomendando que se tomen acciones claves que tengan como fin la protección y conservación de la población de tortugas marinas a nivel mundial. Para esto es necesario implementar una serie de estrategias o prácticas de pesca más sostenibles, entre las que se destacan:
- El establecimiento de áreas marinas protegidas
- Vedas estacionales y espaciotemporales que detengan la pesca en épocas de mayor presencia de tortugas marinas,
- Programas de observación que documenten la mortalidad de las tortugas marinas y apliquen reglamentaciones
- Programas de cuotas de captura
- Modificación selectiva de artes y equipo de pesca, como por ejemplo el uso de anzuelos circulares en lugar de anzuelos en forma de J o la inclusión de los dispositivos "Turtle Excluder Devices (TEDs)" que evitan que las tortugas marinas se ahoguen al permitirles escapar por una especie reja ubicada en la parte superior de la red.
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